sábado, 15 de junio de 2013
Historia del pueblo
Si cogemos la “Carretera de la Cabra” que parte del Suspiro del Moro llegamos a Otívar, en el extremo suroccidental de la provincia granadina, al pie de la Sierra de Cázulas y de la Almijara. En su término municipal nace el río Verde, que discurre por el valle que lleva su nombre y que riega las tierras de esta población, de Jete y de Almuñécar. La tortuosidad accidental, sus laderas abruptas, y unas fuertes pendientes son las características fundamentales que describen la geografía de esta zona.No existen datos fiables sobre los orígenes de este municipio, si bien su estructura denota su ascendencia árabe, típica de la Alpujarra baja, con calles estrechas y de pendientes pronunciadas. A pesar de no encontrarse hallazgos fiables, unos restos y la mención en varios textos dejan constancia de la existencia de una torre vigía sobre lo alto del cerro de Moscaril. Si bien se pensaba que había un castillo, la tendencia es a afirmar que lo que hubo en otro tiempo fue un puesto que controlase a los barcos y mediante señales de fuego avisase la llegada de barcos o naves invasoras al resto de torres distribuidas por la costa, algunas de las cuales pueden apreciarse en los municipios de Almuñécar y Castell de Ferro.Se cree que el nombre de Otívar procede del Euskera. Si bien es casi homólogo de Be-Otívar, valle de Guipúzcoa, podemos analizar el vocablo de la siguiente forma: tomamos el prefijo Be como “al pie de” o “bajo de”, Ot como el nombre del pico e Ívar como valle nos queda como resultado: “Bajo el Valle del Pico”
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